miércoles, 12 de octubre de 2011

vigila lo que tengas que vigilar



vigilante sin dientes
vigila lo que tengas que vigilar
y no me pegues la chapa
no ves que he buscado
una esquinita con sol
porque hace frío
y quiero fumarme
un cigarro tranquila
antes de entrar ahí dentro
y hacerme la tonta
antes de darme
al suplicio ridículo
de hacer ver que vendo
algo que no me importa
lo más mínimo
de los mínimos

y que tengo un libro
y que cuando alguien quiere leer,
y quizás tú no puedas comprenderlo,
que cuando alguien lee
es porque quiere leer
y no encajar una conversación
con la que se intente sacar
en unos minutos raquíticos
todo un estilo de vida,
compromisos y horarios

que no puede ser,
que no estoy por la labor,
y que soy tan frígida
hasta para eso,
tan complaciente,
que no te voy a hacer un feo
y te voy a tener que entregar
este privilegio,
que ha sido una suerte llegar hoy
y que no me lleven al momento
como un bulto debajo de los focos
a fingir y a sonreír

que hoy era diferente
y podía disfrutar de mi sol
y de mi lectura
sintiéndome unos segundos
fuera del circo

que tengo cosas que decirme
sola a mí misma
y que era mi momento
y tú te paseas como un merodeador
y no has dejado unos momentos de cortesía
para adivinar si ese parloteo
tenía derecho a existir
y que has arramblado con todo
y que cuando levantabas los ojos al cielo
para coger aire en un desgarrador permiso
que insuflara intensidad dramática
a tus pobres fraseos
no te has dado cuenta
que aprovechaba para contraer una mueca
casi imperceptible
que alejara de mi débil equilibrio
todo lo que me provocas

que no tengo todo el tiempo del mundo
que no soy tan amable
ni tan dulce
que ojalá se pegue fuego a un coche
y tengas que intervenir
y marcharte corriendo
lo preferiría
a que me agredas
con tus jornadas mataronianas
-"que hoy 16 horas"
-"que lo normal son 12"
porque todos tenemos problemas
y hoy no estoy de humor
para ser compasiva,
hoy no

y me obligas a odiarme de nuevo
a reconocer la esnob que se repliega
pero la vida es así
todos somos de mundos diferentes
y no hay nada que hacer
hoy no puedo intentar comprenderte
y tú no puedes conocerme a mí
mejor no hagamos el esfuerzo,
es así y ya está
no cambiaremos el orden de las cosas

pero al final
me aprovecho de ti
y me das motivos para afilar mi rabia
porque yo con la rabia soy muy buena
es gasolina para lo mío
ya soy tierna y amable
para lo demás
pero si me das rabia
oh, entonces
a bodas me convidan
y cojo tu sonrisa sin dientes
y la hago canción
y me erijo como un general temible
y devoro tus miserias
y me hago collares con ellas
para fanfarronear
para revolcarme
en los talentos que me supongo

o sea que al final, tenías razón
y era un buen momento
para interrumpirme
y además
me has dado fuego con tu mechero anti-viento
una virguería
que si no, no habría habido manera
y eso es verdad,
te lo agradezco en lo más hondo.

Adiós,
hasta otro rato.
Y gracias.

lunes, 3 de octubre de 2011

te haces a las cosas en un santiamén


sonrisa mágica
te quitas el traje
y te haces a las cosas
en un santiamén

hoy hay piel más fina
por todas partes

osadía en un ojo,
abismo en el otro,
el demonio se entrena
entre tus cejas

hoy voy a darte un corazón
de los que todavía me quedan

y casi que maldita
la gracia que me hace

el amor como invento




el amor como superficie
resbaladiza
de tanto mentirla

subirse hasta el borde
sin ningún respeto
saltar por encima
mezclarlo muy rápido
no ser delicados
con lo que nos grita

el amor como invento
ni eres tú, ni soy yo
ni es mucho menos

ver cómo me transformo
cuando lo ordenas

te veo todo caninos
y mejillas de muñeco

por qué se ha escondido
tan bien
para mí
lo que se decía pureza

y es lo que te digo

no te puedo dar canciones
sólo poesías
donde matarte

domingo, 12 de junio de 2011

vale sí, vayamos juntos al psicólogo


cuando no sepas
qué es lo que está bien
y lo qué es lo que está mal
cuando no entiendas
qué es lo que no debes hacer
para perderlo,
te volverás loco

no sé si querré
un papel tan altivo
estar tan al margen
de tus pequeñeces

volveré a ver la tele
para no entregarte
mi sufrimiento
soy muy hábil
en buscar ruido
cuando no me gusta
lo que me digo

eres amorfo, cruel
niño y mago

tus palabras
no tienen sonido real,
tus caricias son golpes
de fiebre infantil,
tu mirada
es punto de fuga continuo

y con tan poca cosa
me tienes en tu puño,
qué lastimosos que somos
los seres humanos

la sonrisa de una revista
no es un lugar para vivir

mi vida, en realidad,
no es ese espacio
que nos estamos inventando

voy a gastar
todos mis tiempos
en ocho metros cuadrados

escúchame
si llega el día
en que te pida
que quiero escapar

mientras tanto
quizás intente
meterme en ese traje,
quizás sea el momento
de devorarlos a todos


o, simplemente
dejar pasar el tiempo

que nos gastemos,
que se deforme
lo que nos daba alegría
y con esos restos
recomponer otra cosa
que serán
los recuerdos,
las gracias,
lo aprendido,
lo roto,
lo perdido

vale, sí
vayamos juntos
al psicólogo

lunes, 21 de marzo de 2011

tan poco peso puede matarnos


un trozo de carne
me viene lastimando

y pensar que tenemos alma
y que tan poco peso
puede matarnos

cuándo nos dijimos dignos,
cuándo nos llamamos honestos,
cuándo has menostenido
tantos marzos y febreros

te dí un cuerpo de literatura
y una inteligencia que no te pertenece

por darle gozo a tus caprichos,
por darle lío a mis criterios

en todas partes
se te veía tan bien

pero antes de marcharme,
dime tú
¿quién tiene más poder?

¿el que cree ejercerlo
o el que sabe que lo otorga?